5/5/17

Apache Junction



"¡Los viejos tiempos han desaparecido para siempre! ¡Los soldados darán caza a todos los apaches hasta el fin de los tiempos si se siguen resistiendo!"

Ponent Mon presenta una nueva aventura basada en el Oeste, con toda la épica inherente al género y mostrando varios puntos de vista, y por encima de todo, la perspectiva india durante el periodo de las guerras apaches en un cómic neerlandés escrito y dibujado por Peter Nuyten.


Puntuación:
Publicación española: Publicado en abril de 2017 por Ponent Mon
Publicación original: Este tomo recopila los dos primeros volúmenes de Apache Junction, publicados originalmente en abril de 2014 y febrero de 2016 por Splitter Verlag (Países Bajos)
Autor completo: Peter Nuyten
Género: Western, Histórico, Independiente
Formato: Cartoné,  21'6 x 28'6 cm
Páginas: 112 páginas, Color
Precio: 24,00 euros

El Oeste, del cine al cómic


Entre los años cuarenta y los años cincuenta, el género del Western (El Oeste) vivió una auténtica Edad de Oro, comparable a lo que está ocurriendo actualmente con el género superheroico en el cine y la televisión, donde no paraban de estrenarse cada semana nuevas producciones de tono épico y crepuscular sobre historias ambientadas en el Oeste de los Estados Unidos, mostrando las relaciones entre vaqueros, colonos, indios y mexicanos durante el siglo XIX. Pero poco a poco, desde mediados de los sesenta hasta la actualidad, el género decayó pasando de obras totalmente épicas como las producciones de John Ford, Howard Hawks, William Wellman y Budd Boetticher, a filmes con un tono más crepuscular y dramático o los spaghetti westerns, que se producían en países de Europa (sobre todo a partir de los años sesenta, hasta los ochenta), como Italia y España (obras tan magníficas como la Trilogía del Dólar, de Sergio Leone y Clint Eastwood). Pero precisamente, mientras el género iba produciendo menos filmes debido a la pérdida de interés, el cómic continuó creando grandes historias basadas en aquel periodo, sobre todo el cómic franco-belga y europeo, dando pie a títulos de tan gran calado como el famoso Jerry Spring, de Jijé, una obra maestra que comenzó su publicación en 1954; Ringo, de Vance y Meys, publicada por Le Lombard en 1967; Buddy Longway, del autor suizo Derib, publicada en la revista Tintin a partir de 1972; Jonathan Cartland, de Harlé y Blanc Dumont, publicada a partir de 1974; y Mac Coy, de Gourmelen y Palacios, también creada en 1974. Todas estas historias tenían varios factores en común: Un amor pasional por el Oeste, lo que convertía cada obra en una auténtica odisea; por otro lado, estaban dirigidos a un público más adulto y sofisticado, buscando entretener a un lector normalmente exigente; eran obras realmente rigurosas históricamente, habiendo buscado todos los autores abundante información de diversas fuentes, relatando hechos ficticios en ambientes reales; y, por último, destacar los tremendos dibujos que normalmente realizaban, consiguiendo que el lector y aficionado del Western olvidara por completo los antiguos filmes de la década de los cincuenta.


Trama


Y es dentro de este contexto donde nos encontramos con Apache Junction. Igual que otras obras predecesoras del cómic europeo basado en historias del Oeste, la trama se encuadra en un trasfondo histórico real denominado la época de las guerras apaches en las que los indios apaches, entre mediados del siglo XIX (1851) hasta finales (1900), recrudecieron su conflicto contra los colonos provenientes del Este (estadounidenses blancos) y los mexicanos, debido a que poco a poco éstos les estaban quitando sus territorios y les estaban obligando a replegarse y abandonar sus tierras, siendo desplazados de forma forzosa a diferentes reservas situadas por todo el continente norteamericano.


Y la historia de Apache Junction comienza en 1875, un año después del fallecimiento del famoso líder apache Cochise, lo que provoca que el pueblo indio comience a recrudecer sus conflictos contra los colonos. Lobo Negro, un rebelde apache chiricahua, junto a un grupo de guerreros fieles, escapa de la reserva de San Carlos. Es por ello que en Fort Apache deciden enviar al mensajero Roy Clinton para avisar a las fuerzas del sur situadas en el Fort Bowie, pero durante el camino Roy descubre un carromato destruido y un hombre muerto. Es entonces cuando comienza su propia aventura, que le situará entre las fuerzas apaches y el trágico conflicto entre indios, blancos y mexicanos.


Todavía queda mucho que contar: La perspectiva de los indios


Normalmente el protagonista en la mayoría de obras basadas en el Western suele ser un personaje blanco (por lo menos en el cine estadounidense) donde la comunidad india sigue viviendo en numerosas reservas, muchas de las cuales se han convertido en guetos y zonas de extrema pobreza y exclusión social. Sobre todo en los filmes de las décadas anteriores a los ochenta fueron dominadas por el típico vaquero caucásico, con un patrón similar y una idiosincracia general para todos ellos. Pero en el cómic franco-belga y europeo, la enorme influencia cultural y educacional norteamericana no ha impedido que los autores del viejo continente muestren una perspectiva diferente, la de los indios, basándose en numerosos relatos y referencias. Y esta obra en particular se centra en la situación de los indios durante aquellos años, mostrando no sólo a los que seguían manteniendo su cultura y viviendo con sus familiares y hermanos, sino también a los que renegaron de sus raíces y decidieron pasarse al otro bando, sirviendo de gran ayuda para las fuerzas militares haciendo labores de rastreo, entre otras muchas cosas.


El doble valor del cómic histórico


Como normalmente ocurre con el cómic histórico, cuando acabas de leer el tomo integral de Apache Junction finalizas sintiendo que has vencido en dos frentes a la vez. En primer lugar has aprendido sobre una cultura, en este caso la de los indios nativos norteamericanos y sobre un periodo que fue denominado como el de las guerras apaches durante el que los indios, los colonos y los mexicanos vivieron una auténtica orgía de sangre, asesinándose unos a otros prácticamente sin piedad. Entre medio de los colonos norteamericanos y los mexicanos siempre parecían estar los indios apaches, que iban siendo poco a poco desprovistos de sus tierras, siendo confinados en diferentes reservas, muchas de ellas bastante alejadas de sus territorios naturales donde habían vivido durante cientos y cientos de años.

Por otro lado, la trama, que es ficticia, es tremendamente entretenida, presentando a numerosos personajes secundarios que no sólo tienen su valor histórico y didáctico inherente sino que conforman una apasionante intriga que se va resolviendo de forma bastante trepidante, con grandes persecuciones (marca de la casa del Western), grandes duelos de pistoleros y un duro punto épico, dentro de un marco y trasfondo trágico, como es la decadencia del pueblo indígena norteamericano por la apisonadora blanca estadounidense.


Una edición espectacular de Ponent Mon: apuesta por el Oeste


La editorial independiente Ponent Mon se ha especializado en el género del Western, contando con buenas dosis de cómics franco-belgas y europeos de este género, auténticos clásicos como Buddy Longway, Jonathan Cartland y muchos más. Todos ellos, como en el caso de Apache Junction, en ediciones integrales de lujo: tapa dura, extras apasionantes sobre el proceso de creación y un punto en común entre todos ellos: son historia del cómic. Los extras de Apache Junction cuentan con una detallada explicación del contexto histórico en el que se basa la obra y toda la investigación que hizo el autor, Peter Nuyten, leyendo más de una veintena de libros y estudios diferentes, que se encuentran dentro de la bibliografía de este tomo. La historia del título está abierta y cuenta actualmente con tres volúmenes publicados en su país natal y la editorial Ponent Mon ha recopilado en este tomo integral los dos primeros.


En conclusión...


Una obra excelente en muchos sentidos, desde su gran acabado artístico hasta su altísimo valor didáctico e histórico. Este tipo de obra demuestra que el cómic es un gran transmisor de cultura, y el pueblo indio en particular resulta fascinante gracias a los muchos detalles que nos descubre Peter Nuyten.



Un Western crepuscular, intenso y que muestra de forma indirecta muchísimos detalles de la cultura india y las luchas por el territorio entre los estadounidenses, los apaches y los mexicanos.


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